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SEÑOR DE SAN LORENZO
PREMIO VI CERTAMEN GENARIANO DE VERSOS BURLESCOS
Por Mario Malagón Álvarez (León)

Romance en honor de Genarín, y de todo aquel que vive y obra según su magisterio.

No hay un Cristo que se mezca,
Ni una virgen bajo palio,
Solo un paso que rasea:
Es Genaro hacia Calvario.
No blasfemo cuando digo
Que eres par al Nazareno:
Compartiste su castigo
Pues también ardió tu cuerpo.
Mas no pasto de las llamas,
No hay cenizas, no hay incendio,
Tu fulgor fueron las camas,
Y el orujo. Y el silencio.

Viejo Reino de León,
estrofas de desconsuelo
aquel Jueves de Pasión
que llevó al Salvador al cielo.
Fue visto la última vez,
Dejando atrás el Perrito,
Buscando con avidez
Una puta o un chupito.
Mas la guadaña chirría,
Sobre él la muerte se cierne,
Saborear no podría
La madrugada del viernes.

Ganó la muerte a la vida
Jugando al tute perrero.
Pero ha de acabar la partida
Francisco Pérez Herrero.
Evangelista ferviente,
Del genarismo un emblema:
Lo mismo escribía un diente,
Que te empastaba un poema.
Genarín sirvió de guía,
Y Paco, bajo su influjo,
Levantó esta cofradía
Sobre cimientos de orujo.

Hidalgo en la anochecida
Galopas por San Lorenzo.
Poderoso en la embestida,
¡Gigante del apareamiento!
Socorriendo lanza en ristre
A Dulcineas complacientes
Hasta la hora más triste
Del caballero bebiente.
Emboscado en la muralla
Un camión torció tu rumbo
¡Qué desigual batalla
Dio contigo en el trasmundo!
Y dé gracias ese inconsciente,
Que estabas meando de lado,
Con el manubrio de frente
Le hubieras atravesado.

No lo quiso la fortuna
Dejó morir a un bohemio
Al abrigo de la luna
Y de una mujer del gremio.
Pues la Moncha fue en su auxilio,
Más todo esfuerzo fue en vano,
Y partió hacia el exilio
De un León sin soberano.
Durmiendo la noche eterna
el fruto de su pasión,
colgó un cartel en las piernas:
cerrado por defunción.

Aún sigue España de luto,
Y no sólo por tu Entierro.
Por recortes y tributos,
Vivimos tiempos muy perros.
Dirán las enciclopedias
Que al menos había cultura
y un gran corral de comedias:
¡seis meses de investidura!
No bastaban cuatro años
Viviendo en un sinvivir,
Aún pueden hacer más daño:
Rajoy quiere repetir.
Con pactos indecorosos,
gran coalición, tal vez,
Genaro estaría orgulloso
¡Qué manera de joder!
Al viejo y al estudiante,
Al que emigra y a quien vino,
Por detrás y por delante
al alcalde y los vecinos.
Oleadas de corrupción
rompiendo a popa y a proa
y alguno, desde prisión,
señalando hacia Moncloa.
De la Serna en el Congreso,
o Rita, en el Senado,
No veían pasar un hueso
Sin pegarle un buen bocado.
El PP tiene un criterio,
Que va muy bien pa’ lo suyo:
Ladrones al ministerio,
Titiriteros al trullo.
El Congreso es una juerga
Y hasta Sánchez se plantea
(aprovechando que el Pisuerga
pasa por aquella aldea)
¿Por qué no ser presidente,
Aunque sólo sea un día?
Y pacta a contracorriente,
Cual salmón en minoría.
Juega a ser hombre de Estado,
Y cualquier rumor lo zanja:
Respetaré lo firmado
En el Pacto de la Naranja.

Coleta morada sufre,
y busca al padre,
allá arriba Mister
danger olía a azufre,
estos huelen a cal viva.
Escala a su ego y observa,
el ocaso socialista:
un PSOE en la reserva,
y elecciones a la vista.
Podemos puede que pueda,
y por deponer a la casta,
a Iglesias sólo le queda
besar a un bebé con rastas.
Genarín haz que se impliquen,
que se imponga el buen criterio,
y por Dios, que le dediquen
al orujo un ministerio.

Ay Genaro si supieras,
la ciudad sigue contigo,
si por milagro volvieras
harías buenos amigos.
Conozco a cierto abogado
que se escaquea del juicio,
haciéndose el despistado
tras una noche de vicio.
Fermín estaba muy lejos
de casa, y con las minutas,
¿para qué tirar los tejos,
pudiéndose ir de putas?
El juicio ya se ha acabado
y no es que no te inviten.
Si bajas tú al juzgado
apuesto a que lo repiten.

Oh jueves de luna llena
que alumbra la profecía,
Genaro y su última cena
de orujo, noche y poesía.
Tu leyenda nos pervive,
de tu alma León es dueña.
Es tu pueblo que te sigue,
es tu Reino, que te sueña.







COFRADÍA DE NUESTRO PADRE GENARÍN