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VERSOS DEL JUEVES SANTO
PREMIO III CERTAMEN GENARIANO DE VERSOS BURLESCOS
Por Mario Malagón Álvarez (León)

A la memoria de Francisco Pérez Herrero y en honor a Genarín.

Mañana al romper el alba,
cuando se alce el Nazareno,
y a la puerta en Santa Nonia
reclame la vista la cielo;
cuando el Reino se estremezca
con San Juan arrodillado,
y María ande a su encuentro
sobre 80 hombros morados,
aún sentirá en el aire
los himnos al pellejero,
los versos a este borracho,
un putero vivaracho
de León al mundo entero.

Años ha, nos enseñó
el buen dentista y poeta:
rendid cumplido homenaje
al de la beoda silueta.
Como tú emprendió el viaje,
y aunque te fueras primero,
dejó cuenta de tus glorias
Francisco Pérez Herrero.
Que hoy contempla desde un busto
su reino de treinta pasos
y a tus fieles que con gusto
beben y alzan los vasos.
Pues sin este escribano,
evangelista entregado,
tu historia no habría llegado,
ni al condado castellano.
Él como los otros tres,
el genarismo en conjunto,
proclamaron tu traspiés
en España y en el mundo.

Oh Genaro, gran rey moro,
que gozaste cien doncellas,
menos nobles que plebeyas,
y de orujo y no de oro
las cubriste a todas ellas.
Labraste tu historia eterna
bajo la Pulchra Leonina,
bebiendo por las tabernas,
jugando a la garrafina.
Genarín, que fuiste ejemplo
en tu pagana hidalguía,
tú, salvador sin templo,
hasta el fatídico día
en que un camión descastado
y de cobarde bravura,
te atrapó desenvainado,
te mandó a la sepultura.
Maldita sea la noche
y maldito sea el camión
que quiso poner el broche
a tu vida de un coscorrón.

Allí la Moncha encontró
el final de tu calvario
te cubrió con el Diario
y una lágrima entregó.
Ella halló al borrachín
a la intemperie leonesa,
tras llegar su sanmartín
en tan cotidiana empresa.
Ya moriste milagrero,
viejo huérfano de hospicio:
fue matarte el basurero
y al tiempo cambió de oficio.
Se deshizo del carmín
y volvió a Lugo temprano.
Ser puta sin Genarín,
era ser puta en vano.

Hoy tu corte de tolones
que te bebe y te recuerda
está hasta los cojones:
nos tienen contra las cuerdas.
Permítenos la licencia
y échanos una mano
arregla la presidencia
¡Seguimos de Año Mariano!
Ni el gobierno ni los bancos,
ni la iglesia nos atienden,
ya roban hasta los mancos,
y los que pueden, se venden.
Hoy se vuelve a usar el sobre,
aunque no haya cartero.
El que roba, que lo cobre,
¡se lo paga el tesorero!
Que es su ley y que se siente,
pero yo al primer aviso,
no puedo pagar el piso
y a dormir debajo el puente.

Genaro, pega un buen trago
y manda en un santiamén,
a Rajoy por ladrón y vago a la cola del INEM.
Porque este tipo de cosas
requieren tu intercesión,
ni un político en España
presenta su dimisión.
El ejemplo es Ponferrada
y su alcalde, Folgueral,
que pegó la campanada
en la prensa nacional
por pactar con un gandul,
que aunque ahora esté más viejo,
tuvo trato como tú
con el pelo de conejo.
Obviamente hay excepciones
en que la cosa funciona
y hasta un duque en funciones
puede acabar en chirona.
Dicen que en Palma se oía
llorando a Urdangarín:
¡ay cómo desearía
ser yerno de Genarín!
Pero aquí todo es presunto,
al final siempre se escapan,
y llegados a este punto
sólo ha dimitido el Papa.
¡Qué alegría los obispos!
¡Esto ni con el polaco!
Desde que llegó Francisco,
ellos son Hombres de Paco.
¡Ché boludo!, date prisa
que los cambios son urgentes:
fuera el vino de la misa,
¡las hostias con aguardiente!
Genaro les presta el plan
si aún quieren vivir del cuento,
empezar a dar el pan
con el susodicho ungüento.

Y volvamos al difunto,
olvidémonos del clero,
tal y como está el asunto
recordarle es lo primero.
Porque cuando despertemos
y el mañana sea hoy,
a la crisis volveremos
los parados y Rajoy,
mas León en Jueves Santo,
mientras Cristo espera el hierro,
ahoga en orujo el llanto,
Genaro, en tu santo entierro.





COFRADÍA DE NUESTRO PADRE GENARÍN